La estrategia de Valley Law Group se centró en resolver el
divorcio mediante un acuerdo escrito completo que protegiera los intereses económicos de la esposa y evitara, al mismo tiempo, un juicio. El bufete ayudó a estructurar una resolución global que abarcaba la pensión compensatoria, la pensión alimenticia, las pensiones atrasadas, el régimen de visitas, la vivienda conyugal, las compensaciones por vehículos, los bienes muebles, el reparto de deudas y la división de los planes de jubilación. Al vincular varias obligaciones económicas al proceso de venta o refinanciación de la vivienda, el acuerdo creó un mecanismo práctico para que la esposa recibiera los pagos y las compensaciones que se le adeudaban.